EL GATO CANSADO
Los gatos, grandes cazadores, tienden a alimentarse de
presas más débiles, y su agilidad hace que no pasen hambre en todo el año,
aunque se trate de gatos solitarios. Los ratones son sus principales víctimas,
ya que a pesar de las grandes velocidades que estos pueden alcanzar, su pequeño
tamaño les convierte en una presa fácil para los gatos. Precisamente, sabedor
de todo aquello, vivió una vez un gato, conocido entre sus secuaces por tener siempre
la barriga muy grande y llena. Pero el gato fue cumpliendo años, y con el paso
del tiempo, se daba cuenta de que su agilidad ya no era la de cuando era joven,
ni sus ganas de correr de acá para allá eran tampoco las mismas. Ya no podía
perseguir a los ratones con la misma facilidad, y poco a poco, fue
convirtiéndose en un gato callejero apostado en una esquina con hambre y
aterido de frío.
A los viandantes que se cruzaban con él se les llenaban los
ojos de lágrimas, y muy compadecidos por su estado, se fueron haciendo amigos
de él, incluso algunos ratones con el corazón lleno de amor y de solidaridad.
Sin embargo, uno de aquellos ratones que se encontraba por
las cercanías, y que le observaba día tras día, no terminaba de confiar en él
ni de creer que el hambre le hubiese apaciguado también su frío corazón. Un
día, surgió una disputa entre dos pájaros ante la aparente mirada impasible del
gato. El ratón, que observaba la escena sin perder detalle, estaba convencido
de que el gato se lanzaría hambriento sobre los dos pájaros, y de este modo,
todo el mundo descubriría las verdaderas intenciones del gato.
El gato, aproximándose a la rama del árbol desde la cual
vociferaban los pájaros, dijo:
-No se peleen. Confíen en mí e intentemos arreglar vuestro
malentendido. -
Efectivamente, y como temía el ratón, el gato parecía cercar
cada vez más a los pobres pájaros con la intención de lanzarse sobre ellos. Ya
no era un gato cazador, y los años, le conducían a vivir de ocasiones fortuitas
y desesperadas.
El ratón, contemplando la lastimosa escena, llamó la
atención del gato con un agudo silbido y libró a los pajarillos de su destino.
Pero ya no podía ver a aquel gato cansado con los mismos ojos, y decidió
acompañarle en la distancia hasta el fin de sus días.
Cuento con valores: El gato cansado. (2019, 16 febrero). Bosque de Fantasías. https://www.bosquedefantasias.com/recursos/cuentos-valores/cuento-gato-cansado



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